De la soledad espacial al viaje compartido – No Man’s Sky

De la soledad espacial al viaje compartido – No Man’s Sky

¿Quién no ha oído hablar de este juego? Ya sea por su polémico lanzamiento o su increíble «redención'». No Man’s Sky es un sandbox espacial en el que encarnas a un viajero que debe descubrir cómo y por qué llegó ahí mientras explora el universo. El juego no cuenta con una línea de misiones de historia, sino que va dejando pistas sobre el universo, los seres que lo habitan, la creación de este, e incluso sobre tu propio personaje. A medida que vas disfrutando del viaje irás descubriendo pequeños detalles que forman la historia de este universo.

No Man’s Sky es un juego con muchísimas cosas de las que hablar, por lo que si esto fuese un post para reseñar o describir el juego, este sería demasiado largo y quedaría muy atrás con cada nueva actualización. Así que este post no va a contarte qué trae este juego o qué vas a encontrar en él. Este post es para contarte lo que No Man’s Sky me dejó, lo que experimenté al jugar por primera vez y lo que sigo experimentando actualmente.

Mi experiencia.
Ya con solo iniciar una nueva partida empieza la experiencia. Atravesaba el espacio viendo estrellas por doquier, lo que trajo varias preguntas a mi mente, ¿podré llegar a esa estrella o a esta otra?, ¿El vuelo estelar se verá así?
En fin, preguntas que pasaron a segundo plano cuando el personaje apareció en pantalla. El primer momento es de descubrimiento, todo es nuevo, extraño, atractivo. Descubrir los eventos climáticos y planetarios es uno de los ganchos del juego, pero si hay algo que debo destacar, es el viaje espacial. Despegar, aterrizar y viajar en la nave fue la experiencia más increíble. Recuerdo la primera vez que salía del planeta dentro de mi Pilar Radiante, veía a través de la ventana las nubes a mi alrededor y las estrellas en la lejanía; estaba maravillado con la posibilidad de hacer eso, y una vez que me hallé en el espacio rodeado de la nada en la inmensidad de la galaxia, simplemente no podía parar de sonreír. Cada cosa que hacía a partir de ahí era un nuevo descubrimiento genial con el que volver a asombrarme.

No Man’s Sky es justamente eso, es un cúmulo de experiencias preparadas para sorprender y maravillar a los jugadores. Entrar en estructuras o edificios, ingresar en los planetas, alunizar o caer en un agujero negro, cada experiencia te hace mirar en todas direcciones, disfrutar de lo que te rodea.

Probablemente esto esté sonando muy idílico, pero realmente no tengo palabras negativas para este juego y tanto me ha gustado que lo he comprado tres veces dos para mí, y una como regalo. Es un juego hermoso con mecánicas increíbles y sin duda alguna la de vuelo es mi favorita. Todo el contenido que tiene el juego hace de No Man’s Sky una obra maestra. ¿Redención? No, señor, esto es muy diferente, esto es mucho más. No Man’s Sky es, como dice Oskar1Up, un rascacielos. Que empezó a tomar forma para darnos la inmensidad que tenemos ahora. Puedes explorar, construir bases y corbetas, combatir, volar por el espacio, comerciar con distintas facciones, ganar reputación, gestionar asentamientos, extraer recursos, ¡incluso tener combates al estilo Pokemon con tus mascotas! Y aún así, Hello Games sigue desarrollando mecánicas y mejoras para el juego.

Experiencia multijugador.
El multijugador de No Man’s Sky me parece un gran acierto. Puedes unirte a otros jugadores, formar un grupo y viajar juntos por la galaxia descubriendo planetas, criaturas, etc. Cuenta con chat de voz, permite construcción cooperativa y puedes activar la opción PVP por si quieres hacer algún combate con un amigo o más. Sin embargo, tiene sus límites. Esto funciona con capas, en cada capa puede haber hasta 32 jugadores y los grupos admiten un máximo de 4. Para mí, que soy un jugador solitario, no es algo que me haya importado tanto, sin embargo hace poco empecé a darle uso a esa función. Hace aproximadamente dos semanas fue el décimo aniversario de No man’s Sky y aproveché para regalarle el juego a mi hermano, él tenía ganas de probarlo y me pregunté cómo sería empezar una partida en cooperativo, así que fue buena excusa para empezar.

Esto lo comentaba ya en un post de X en su momento. Redescubrir el juego a través de mi hermano ha sido maravilloso. El primer vistazo del espacio al salir del planeta, el atraque en la estación espacial; fue como si cada momento hubiese sido revivido, como si fuese la primera vez que lo experimentaba, pero en este caso, a través de mi hermano. Su voz llena de emoción cuando descubría algo nuevo me permitió revivir todo eso.
Son estas cosas las que me hacen disfrutar tanto del juego, porque a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia de mi hermano, cuando me siento frente al ordenador y arranco esa partida en cooperativo, atravesando la galaxia lado a lado en nuestras naves y descubriendo especies nuevas o visitando sistemas, hace que se sienta como si estuviésemos en la misma habitación. No Man’s Sky es uno de mis juegos favoritos y pienso seguir explorando la galaxia por mucho, mucho tiempo más.

Conclusión.
Hasta aquí el primer post sobre No Man’s Sky, no he comentado sobre las mecánicas del juego porque tendría que extenderme demasiado. Tal vez en un futuro haga otro post en el que hable sobre las mecánicas del juego y lo que ofrecen al jugador, pero este blog va más de experiencias que de reseñas y no quiero salirme tanto de ese ambiente, aunque no descarto la posibilidad de un próximo post.

Ahora sí, este Pingüino se despide. Chau chau.🐧

Deja un comentario

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *