Los mamíferos marinos son la fuente preferida de datos

El estudio de los efectos del cambio climático en los océanos sigue estando limitado por la falta de datos in situ, en particular de las regiones polares. Para llenar este vacío, los animales marinos de buceo se han convertido en un componente esencial del sistema de observación de los océanos. Desde el 1 de junio, el portal internacional MEOP proporciona acceso a los datos recogidos de mamíferos marinos equipados con balizas. Presentación de tres proyectos apoyados por la rama francesa de esta iniciativa y financiados por el ANR.

El estudio de los efectos del cambio climático en los océanos sigue estando limitado por la falta de datos in situ en algunas regiones del mundo. Tradicionalmente, los datos hidrográficos se obtienen a partir de buques oceanográficos o utilizando perfiladores Argo autónomos.

Sin embargo, para muchas regiones, dadas las condiciones locales, incluida la presencia de hielo en masa, existe un déficit real de datos. Para llenar este vacío, los animales marinos de buceo se han convertido en un componente esencial del sistema de observación de los océanos. Algunos mamíferos marinos viajan miles de kilómetros para alimentarse y bucear permanentemente a grandes profundidades. Al equiparlos con sensores, es posible observar directamente su comportamiento de búsqueda de alimentos mientras recopilan datos oceanográficos exclusivos de regiones polares remotas.

Un recurso único para las comunidades de investigación

Desde el 1 de junio, el portal internacional MEOP – Marine Mammals Exploring the Oceans Pole to Pole – pone a disposición de la comunidad científica los datos de estas colecciones. Formado inicialmente durante el Año Polar Internacional en 2008-2009, el consorcio MEOP reúne a participantes de diez países: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Sudáfrica, Noruega, Reino Unido y Sudáfrica. Su objetivo es coordinar las actividades de despliegue de sensores, el procesamiento y la distribución de datos oceánicos de calidad a escala internacional.

Así pues, 320.000 perfiles oceanográficos recogidos por 763 balizas desplegadas se agrupan y se ponen a disposición de la comunidad internacional a través del portal. El componente francés del MEOP es el sistema de observación “mamíferos de muestreo del medio ambiente oceánico” (SO-MEMO) conectado al SOERE-CTDO21. El trabajo de SO-MEMO ha sido repetidamente apoyado por el ANR y ha contribuido a los datos accesibles a través del portal MEOP.

Tres ejemplos de proyectos apoyados por la Agencia

Financiado en 2008 como parte del programa “Vulnerabilidad”, el proyecto IPSOS-SEAL (coordinador Christophe GUINET del CNRS en Chizé) permitió el seguimiento de las hembras de elefante marino durante 4 años. Utilizando los datos recogidos por estos mamíferos (temperatura, salinidad y fluorescencia), el objetivo era evaluar los efectos del calentamiento global sobre la productividad biológica del Océano Austral, sus consecuencias en términos de fijación de CO2 y la biología de los depredadores marinos superiores. Este proyecto reunió a equipos del CNRS (delegaciones Poitou-Charentes, Languedoc Roussillon y Avignon) y del INRA.

En 2010, el proyecto TOPP-PATCHES (coordinador Frédéric BAILLEUL del CNRS de Chizé) tenía como objetivo evaluar mejor los efectos del calentamiento global sobre las presas de mamíferos marinos examinando los hábitats de alimentación de los elefantes marinos. Combinando el uso de acelerómetros Argos y balizas Argos para medir el contenido de oxígeno disuelto, este trabajo tenía como objetivo en particular evaluar a nivel individual el cambio espacio-temporal en la alimentación de los elefantes marinos según las condiciones oceanográficas encontradas. Estos datos individuales también proporcionaron una mejor comprensión de los efectos del cambio climático a nivel de la población.

El proyecto MyctO-3D-MAP (Coordinador Yves CHEREL del CNRS de Chizé) tenía por objeto describir la distribución y densidad de las poblaciones de peces linterna. Estos peces desempeñan un papel fundamental en la cadena alimentaria y, dado que todavía no están muy explotados, se están convirtiendo en objetivos prioritarios para el desarrollo de nuevas pesquerías industriales.

Financiado en 2011 bajo el Programa Blanco, este proyecto estudia la distribución de especies dominantes de lanternfish del Océano Austral y las características físicas y biológicas de sus hábitats. Para ello, se basa en particular en la vigilancia de dos especies depredadoras (el pingüino real y el elefante austral) dotadas de sensores electrónicos para medir su ingesta alimentaria instantánea y las características de los ambientes explorados durante el buceo. Este proyecto cuenta con el apoyo de los equipos del CNRS (delegaciones de París, Sophia-Antipolis y Poitou-Charentes)